lunes, 11 de mayo de 2009

Mis recuerdos se los llevo el aire

Y sí, literal...

Siguiendo en el mood de la limpieza, lo único que quedaba pendiente por revisar era ese cajón especial de cartas, regalos y recuerdos... crin, crin era una difícil tarea, había tantas pero tantas cosas ahí que me parecía imposible sentarme y decidir de que deshacerme

Sábado en la noche, resaca sentimental por novedades de la semana, luna llena... Horoscopo: en esta luna llena aprovecha para olvidar el pasado, para perdonarte, para dejar ir esos recuerdos que perturban tu mente =S Crin, crin... perfect!!! Encierro hasta seleccionar lo que realmente tiene valor.

Estaba decidida a dejar atrás mi carga y empezar una nueva etapa en cero. Saben lo que es esto para una chica... si son niños creo que ni si quiera se lo imaginan.

No se porque a las niñas, en una actitud que ahora veo cursi y ridícula, nos da por guardar cualquier tipo de "recuerdito". Que si el boleto del cine, que si la envoltura de la paleta que te regalo juanito, el papelito del chicle que se comió perenganito, y claro no pueden faltar las cartas, sí esas mil y un cartas que uno va guardando a lo largo de su vida. Yo me preguntaba si en los años en los que estuve en prepa estaba de moda dar cartitas o si más bien es una etapa por la que una pasa, no importa, el punto es que tenía tal de cartas de diversas personas, que en su gran mayoría ya ni si quiera figuran en mi vida.

Cartas y cartas y cartas, que si carlitos no me pela, que si nos besasmos en la fiesta, que ya no quiero ser tu amigo blablabla, el punto es que pase horas, horaaaas, abriendo cartitas. Ah porque esa es otra, lo in de hacer una carta era hacerla larga y con un doblez creativo, no no no.

Al final esta tediosa tarea resultó divertida y terapeútica. Uno no puede creer los temas de cada una de las cartas, era entre conmovedor y patético ja, pero también toda esa sarta de pensamientos me hiceron ver lo lejos que está el tiempo en que se escribieron, lo absurdo de algunas situaciones y lo grave que es el hecho de que alguno que otro trauma aún siga por ahí.

Resultado una caja de hojas desdobladas la cual decidí juntar con la de los trabajos escolares par llevar todo ese papel a reciclar. Así es todo quedará hecho papel de nuevo...

Seleccioné algunas, aquellas que me pareció importante guardar y también las que era importante desintegrar por completo. Esas que había que desaparecer, aproveché lo que mi horóspoco decía, la luna llena, mi estado anímico actual e inicie una fogata con precaución en una cacelora en mi casa. Cada una fue quemada con extrema precaución. Después de tal vez una hora y varias canciones de Oasis y Radiohead sólo quedaron cenizas. Guardarlas o tirarlas a la basura no parecía opción, pero afortunadamene la noche me iluminó y me dijo que lo indicado era que el agradable viento se llevará cada uno de mis recuerdos, esos recuerdos que ya no vale la pena conservar, y así fue. Un plato se quedo en la ventana y poco a poco se fue llevando todo hasta que no quedo ni una particula... Nice.

La verdad fue una experiencia bastante catárquica, ya no queda en mi ni un recuerdo de un ex ni de las personas que me decepcionaron... Nice.

2 comentarios:

Georgina Suárez dijo...

existe una frase... te la dejo para esos momentos "Tuviste que conocerlo(a) para ser quién eres ahora, agradécelo"

Anónimo dijo...

Tsss Oasis (♫ How many special people change... ♫)... ah, y tsss Radiohead!! (entre tanta calidad es difícil escoger una letra ad hoc... ♫ Everythiiiing in it's right place... ♫)