jueves, 16 de julio de 2009

Las noches de junio

No me gustan los días nublados, de plano no son lo mío, yo funciono mejor con el sol, no me importa el calor, incluso me gusta, en los últimos dos años descubrí que prefiero estar acalorada que con frío, ya no aplica lo de los miles de sweateres y guantes.

Lo que sí disfruto muchísimo son las noches con lluvia, esas en las que hay un silencio citadino pero en las que se disfruta el arrullador sonido la tormenta exterior. Me encanta estar acostada en cama, toda arropadita como oruga, lista para dormir con las gotas y la luna vigilando mi sueño.

1 comentarios:

Eric Uribares dijo...

ahora hay estudios prfectamente serios que indican que en aquellos lugares onde prevalecen los días sin sol, los índices de depresión aumentan claramente...será? a mi sí me gusta andar de abrigo y cuello de tortuga :(